Descripción
La comunidad Rancho Bejuco, aldea Xesiguan, Rabinal, Baja Verapaz, es maya Achí, fue víctima de graves violaciones a los derechos humanos durante el conflicto armado interno.
En la mañana del 29 de julio de 1982, aproximadamente una patrulla de soldados, dos comisionados militares y 15 patrulleros de autodefensa civil (PAC) de la aldea Pacoc llegaron al caserío Rancho Bejuco; reunieron a las mujeres, a los hombres y a los menores de edad, y los encerraron en una vivienda de la localidad. Mientras tanto, apartaron a Tiburcio Ixpatá Chajaj, a quien encerraron en un corral, lo torturaron y lo mataron despiadadamente.
Por la tarde del mismo día, los soldados asesinaron a las familias lanzando explosivos hacia la casa donde estaban encerradas; después, trasladaron sus cuerpos a una fosa que cavaron los PAC.
El caso constituye una grave ofensa a la humanidad porque la mayoría de víctimas fueron niñas y niños inocentes, y se utilizaron métodos de violencia extrema para eliminar a toda la comunidad.
Las familias residían en la aldea Xesiguán y poseían o arrendaban tierras de cultivo en el caserío Rancho Bejuco, por lo que se desplazaron hacia este último lugar para librarse de la represión militar en su comunidad de origen.